Ubicada en la última planta de un edificio proyectado por Nieto Sobejano Arquitectos, Casa SE96 es un proyecto de interiorismo residencial que hemos diseñado en Álvarez Sotelo con una idea clara: que el diseño aprovechase las cualidades de la vivienda y la luz natural.
Por eso Casa SE96 refleja nuestra manera de entender el interiorismo residencial: espacios donde la luz, la materialidad y la distribución trabajan mano a mano para mejorar la experiencia de habitar.


Una vivienda concebida para vivir dentro y fuera
En Casa SE96 entendemos el interiorismo como una herramienta capaz de ampliar la forma de habitar una vivienda. Más allá de organizar los espacios interiores, el proyecto busca incorporar las terrazas a la vida cotidiana, creando una continuidad natural entre arquitectura, paisaje y hogar.




A través de la distribución del mobiliario, la selección de materiales y una paleta de tonos neutros, buscamos que cada espacio resultara más luminoso, confortable y flexible.
Interior y exterior como una única experiencia
Las terrazas son una estancia más de la vivienda. Casa SE96 cuenta con dos espacios exteriores distribuidos en distintos niveles: uno vinculado a las zonas de día y otro situado en el ático, donde la piscina, el jardín y el solárium amplían las posibilidades de uso de la vivienda.
Desde las primeras reuniones con el cliente, entendimos este proyecto como una oportunidad para reforzar la relación entre interior y exterior y hacer que ambos espacios se vivieran como un único hogar.
De este modo, el exterior se integra en la vida cotidiana de la vivienda y permite disfrutar de estos espacios durante todo el año.

La cubierta representa el carácter más singular del proyecto Organizamos este espacio en diferentes ambientes para responder a distintas formas de uso: una zona de descanso junto a la piscina, un comedor exterior y un rincón más tranquilo desde el que contemplar la ciudad.
La selección del mobiliario, la vegetación y una paleta de materiales cálidos contribuyen a crear una atmósfera relajada que contrasta con el ritmo urbano. El resultado es un espacio pensado para permanecer, donde la ciudad se convierte en el telón de fondo de una experiencia cotidiana marcada por la calma.

