
Este proyecto de Nieto Sobejano Arquitectos se sitúa en el centro de la ciudad y se concibe como una arquitectura que dialoga con su entorno urbano desde la sobriedad y la precisión formal.


El edificio se organiza a partir de una paleta cromática neutra, pensada para potenciar la entrada de luz natural y generar interiores serenos, equilibrados y luminosos. Esta elección material y cromática contribuye a crear espacios domésticos calmados y atemporales.




Desde el diseño de interiores, los acentos de color se incorporan de manera medida y estratégica, aportando continuidad, orden y coherencia al conjunto residencial. De este modo, la identidad arquitectónica del edificio y la calidad espacial de las viviendas se ven reforzadas desde una escala más cercana y habitable.



